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SOBRETURISMO

por admin

En la era tecnológica en la que vivimos, abastecernos de información es muy fácil. Publicidad, periódicos, revistas, redes sociales… son herramientas de las que hacen uso muchos de los destinos turísticos que visitamos. Pero ¿qué pasa cuando un destino es de repente popular? En la actualidad está ocurriendo un fenómeno que tiene consecuencias para todos: el sobreturismo. Este término, que proviene de la traducción inglesa Overtourism, tiene como definición exacta “un número excesivo de visitas turísticas a un destino o atracción popular, lo que ocasiona daños al medioambiente local y a los sitios históricos, así como a una calidad de vida más pobre para los residentes”. Y es que todas las ciudades tienen, mejor o peor gestionada, la capacidad de albergar a sus ciudadanos, pero ¿qué pasa cuando éste se pone de moda y su población se duplica o triplica en tan solo un año? Que acontece este fenómeno de masificación que impide disfrutar del destino como turista o como local, y que pierde la capacidad de ser gestionado de manera sostenible.

En la actualidad existen denuncias a influencers y otros usuarios de la red social que sacrifican espacios naturales con tal de “hacerlo por la foto”. Este fenómeno cada vez está

más extendido;el destino se pone de moda tras verse en las fotos de aquellos que “dominan” las redes sociales y las mismas acciones son copiadas por otros usuarios o se da a conocer por un artículo como los de “10 preciosos destinos que no te puedes perder”. Un tipo de viaje según los propios términos y sus correspondientes fotos, sin importar qué ni cuándo y por encima de todo.

 

 

¿Cuáles son las consecuencias del sobreturismo?

Degradación ambiental, aumento en los costes de vida o empobrecimiento cultural son los efectos más destacados del sobreturismo. Además, a causa de esta popularidad, el fenómeno de masificación turística que se da impide disfrutar del destino. ¿Cuántas veces hemos visto centenares, incluso miles de personas agolpadas delante de un monumento, una estatua, un cuadro, un puente…? Esto se traduce en una saturación de personas en un espacio determinado en el que vecinos locales intentan vivir, mientras su entorno se va deteriorando y poco a poco aflora la turismofobia.

Además, se deben sumar las malas praxis de empresas junto a grandes operadoras turísticas, quienes lejos de resolver el problema, lo agravan, arrasando a toda prisa todo aquello que estorbe sus “experiencias turísticas” siendo casas, aldeas, bosques o produciendo desahucios a nivel global.

 

 

Algunos ejemplos de sobreturismo

En España también ocurre el sobreturismo. Por ejemplo, algunas de las playas más populares de Alicante se han visto cerradas al baño o han tenido que ser controladas bajo vigilancia y barreras de seguridad tras el descontrol de coches, la continua degradación del medioambiente y las prolongadas molestias a vecinos que duraban toda la temporada estival.

En Fuerteventura una playa se hizo viral al aparecer en diferentes redes sociales porque en lugar de arena o piedras, contiene unas algas calcáreas que erosionan en la orilla, se mezclan con arena blanca y tienen apariencia de palomitas de maíz. Se calcula que, al mes, los visitantes se llevan hasta 10kg de esas “palomitas”, y la realidad es que esas algas son necesarias durante su periodo vital en el mar gracias a su absorción de dióxido de carbono y para alejar otras especies.

Algunos de los casos más populares en los que el sobreturismo ha tomado las riendas de los viajes son, por ejemplo, la famosa playa balinesa de Kuta, de cristalinas aguas y

blanca arena que se vio atestada de plásticos y maderas tras una tormenta y que actualmente tiene apariencia de vertedero, o la masa de visitantes que se desplazaba hasta las proximidades del Lago Elsinore, en California, para fotografiarse en las laderas cubiertas de amapolas naranjas en plena floración y cuyo acceso tuvo que ser restringido a causa de los colapsos de tráfico y el continuo pisoteo de las flores, o el colapso de Venecia, que ha causado la pérdida de más de 100.000 habitantes desde 1950 a causa de los 20.000 millones de visitas al año, y que ha tenido que habilitar controles de acceso para desincentivar la visita de turistas al centro cuando esté lleno. También podemos nombrar Maya Bay, en Tailandia, donde se rodó el largometraje protagonizado por Leonardo DiCaprio “La Playa” y que pasó a ser un icónico rincón de arena y mar turquesa a ser un reclamo para el selfie perfecto que pronto se atestó de tanta gente que, a veces, solo era posible estar de pie. En 2017 la mayoría de los corales estaban muertos y se tuvo que tomar la drástica pero necesaria decisión de cerrar indefinidamente hasta que se pueda recuperar.

 

¿Se puede evitar el sobreturismo?

Afortunadamente sí, y es realmente sencillo. Las soluciones que apuntan a un turismo más responsable que permita minimizar el impacto negativo en un destino, son siempre la sostenibilidad y la concienciación.

Te contamos cómo maximizar el impacto positivo de un destino:

  • Piensa en el destino que tienes en mente visitar y las consecuencias que puede tener tu visita.
  • Evita las épocas de mayor afluencia, de manera que el destino pueda absorber mejor el impacto. Tú podrás beneficiarte de vacaciones sin agobios y el destino disminuirá la estacionalidad. Con esto se puede llegar a evitar empleos precarios y temporales, por ejemplo.
  • Escoge guías locales. De esta manera te asegurarás de que el dinero que se paga se invertirá en el lugar.
  • Contrata operadores turísticos sostenibles y pide que te expliquen las políticas ambientales y sociales de los destinos que ofrece.
  • Averigua si hay problemas de abastecimiento de agua en la zona a la que viajas. En caso de haberlo, limita tus duchas y evita los baños relajantes.
  • Infórmate sobre la cultura local y las costumbres del lugar y respeta siempre a los residentes
  • Consume en comercios y restaurantes locales. Evita las cadenas o marcas que se lucran de una zona turística
  • Reduce el consumo de plástico, reutiliza botellas de agua y jamás lances residuos al mar o al suelo
  • Si ves prácticas irresponsables o peligrosas, denúncialas: basura en un parque, maltrato animal, exceso de uso de plástico…las redes sociales son una buena vía para mostrarlas.
  • No realices actividades con animales. La explotación animal en zonas turísticas es otro de los problemas que se desprenden del sobreturismo
  • Compensa el impacto de CO2 que produce tu viaje
  • Colabora con proyectos sociales. Esto es muy importante y necesario. Un destino sostenible se desarrolla con actores del propio lugar. Hacer una inmersión cultural con asociaciones locales hará que el turismo sea menos intrusivo.
  • Acepta y fomenta las medidas de protección que imponen los gobiernos para regular el uso de los lugares. Si no puedes visitar ese destino este año, tal vez puedas al siguiente.

Ha llegado el momento de preguntarte qué tipo de viaje quieres hacer y qué tipo de turismo quieres practicar. Desde SAÓ nos preocupamos por el impacto ambiental, social y económico del turismo. Creemos firmemente en la práctica del turismo responsable, por ello trabajamos con experiencias que enriquezcan la cultura local, trabajamos con anfitriones concienciados con el medioambiente y colaboramos con proyectos locales en grandes escapadas.

¡Porque creemos que un mundo mejor es posible!

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