Hay lugares del mundo con los que soñamos durante años.
Imaginamos cómo será ver un elefante en libertad, contemplar un león a pocos metros o ver una jirafa avanzar entre la sabana. Ahorramos, planeamos el viaje, recorremos miles de kilómetros y cruzamos continentes para vivir durante unos días algo que recordaremos toda la vida.
Pero ¿qué pasa cuando esos animales forman parte del lugar donde has crecido?
Podríamos pensar que los niños y niñas que viven en la Reserva Nacional Maasai Mara, en Kenia, conocen de cerca toda esa riqueza natural.
Y, sin embargo, muchos de ellos nunca han vivido un safari.
Para muchos viajeros, Maasai Mara es el destino soñado.
Un lugar asociado a grandes manadas de elefantes, leones descansando bajo el sol, jirafas recorriendo la sabana y cebras cruzando las llanuras. Un territorio al que llegan personas de todo el mundo buscando una de esas experiencias que se quedan para siempre.
Pero para algunos de los niños y niñas que viven allí, esos mismos animales son algo que conocen principalmente a través de fotografías, historias o de los viajeros que visitan su territorio.
La paradoja es enorme: vivir junto a uno de los espacios naturales más extraordinarios del planeta y no haber tenido todavía la oportunidad de explorarlo.
Por eso, desde SAÓ queremos ayudar a cambiarlo.
Junto a ADCAM (Asociación para el Desarrollo, Comercio Alternativo y Microcrédito), hemos puesto en marcha una iniciativa muy especial: conseguir que 300 alumnos y alumnas de la escuela de la comunidad Maasai puedan vivir su primer safari.
No se trata simplemente de llevarles a ver animales.
Se trata de que puedan descubrir y valorar el territorio que forma parte de su propia historia.
Durante ocho días, los alumnos y alumnas participarán en diferentes salidas organizadas por grupos para conocer la fauna, los paisajes y la biodiversidad que les rodea.
Será, para muchos de ellos, la primera vez que contemplen de cerca a los animales que han hecho de Maasai Mara uno de los lugares más conocidos del mundo.
Y será también algo más.
Una experiencia para despertar su curiosidad, reforzar el orgullo por su territorio y comprender la importancia de conservar un patrimonio natural que es también parte de su futuro.
Porque a veces necesitamos que alguien nos enseñe a mirar de otra manera aquello que tenemos delante todos los días.
Detrás de esta iniciativa está ADCAM, una ONG que trabaja desde 2007 en Kenia junto a la comunidad Maasai desarrollando diferentes proyectos de educación, desarrollo, comercio alternativo y microcrédito.
Uno de sus proyectos más importantes es la escuela que ha transformado la vida de cientos de niños y niñas de la comunidad.
Para ellos, la escuela es mucho más que un lugar donde aprender.
Es una puerta a nuevas oportunidades.
La escuela se encuentra a escasos metros de SAWAMARA, un lodge gestionado por la propia comunidad Maasai cuyos ingresos contribuyen también a sostener el proyecto educativo.
Esta relación con la comunidad no es nueva para SAÓ.
Llevamos cinco años colaborando en la comercialización de viajes de safari impulsados y gestionados por la propia comunidad Maasai, apostando por una forma de viajar que pone en valor el territorio y hace que los beneficios del turismo reviertan también en las personas que lo habitan.
Ahora queremos dar un paso más.
Puede que pienses que una iniciativa así necesita una gran cantidad de dinero.
Pero hay una cifra que cambia la perspectiva:
aproximadamente 10 € es el coste necesario para que un niño o niña pueda participar en esta experiencia.
Diez euros.
Una pequeña aportación que puede convertirse en algo enorme para quien la recibe.
Por supuesto, puedes colaborar con la cantidad que quieras. Cada aportación nos acerca un poco más al objetivo de conseguir que los 300 alumnos y alumnas puedan vivir esta experiencia.
Y hay algo que queremos dejar claro:
Esta iniciativa se hará realidad.
En SAÓ nos hemos comprometido a asumir la cantidad que sea necesaria si las aportaciones no alcanzan el objetivo.
Y si, por el contrario, conseguimos superar el importe necesario para realizar los safaris, el excedente se destinará íntegramente a los proyectos educativos y sociales de ADCAM.
Porque queremos que cada euro aportado siga generando oportunidades.
Cuando pensamos en un safari, probablemente imaginamos animales.
Un león.
Un elefante.
Una jirafa.
La inmensidad de la sabana.
Pero para estos 300 niños y niñas, su primer safari significará mucho más.
Significará descubrir que ese territorio extraordinario que forma parte de su vida cotidiana también merece ser conocido, cuidado y protegido.
Significará aprender sobre su patrimonio natural desde una experiencia propia.
Significará compartirlo con sus compañeros.
Significará mirar su hogar con otros ojos.
Y, sobre todo, significará tener un recuerdo que les acompañará durante toda su vida.
Quizá años después, cuando alguien les pregunte cuál fue su primer safari, recuerden aquel día en el que vieron un elefante en libertad por primera vez.
Y recuerden también que ocurrió en casa.
En SAÓ creemos que viajar puede transformar a quien viaja, pero también puede generar oportunidades en los lugares que visitamos.
Esta iniciativa es una pequeña muestra de ello.
No hace falta viajar hasta Kenia para formar parte de esta historia.
Con tu ayuda, podemos conseguir que 300 niños y niñas vivan una experiencia que hasta ahora parecía reservada a quienes llegaban desde muy lejos.
Si quieres colaborar, puedes realizar tu aportación mediante transferencia bancaria:
Titular: ADCAM
Cuenta bancaria: ES32 2100 4574 0202 0003 0613
SWIFT: CAIX ES BB XXX
Concepto: SU PRIMER SAFARI
Las aportaciones realizadas dan derecho al correspondiente certificado de donación, que permitirá aplicar las deducciones fiscales previstas por la legislación vigente.
Si necesitas el certificado de donación, recuerda completar también el formulario habilitado por SAÓ con los datos de la persona titular de la cuenta desde la que se realiza la transferencia.